Por qué la izquierda se pelea y la derecha se ama

Por qué la izquierda se pelea y la derecha se ama

Semana genial para quien trata de disputarse el escenario de la izquierda de este país. Geniales son los episodios vividos en Podemos, con ese despiste de que en el canal de Telegram apareciera un plan perfecto para descabalgar a Pablo de la montura del caballo de Vistalegre II, o en el PSOE, con la oferta (o no) a Carmena para que siga en la Plaza de Cibeles, pero con el cobijo de las siglas del partido del Pablo Iglesias que se la jugó de verdad en momentos difíciles. Ni el mejor estratega al servicio del presidente Mariano es capaz de bordarlo de la manera que la izquierda lo hace para destapar sus cuitas internas. Desconsuelo es el que vuelve a anidar en miles de personas que precisan de referentes claros a la hora de sentirse identificadas con un proyecto y unos liderazgos diferentes a los dominantes. (más…)

Del amor como motor del mundo

Del amor como motor del mundo

Tras releer un artículo de hace quince años de la escritora Remei Margerit sobre el sentimiento amoroso he vuelto a reflexionar sobre cómo los mortales situamos en lo alto de nuestros deseos al amor, confundiéndolo en la mayoría de las ocasiones con la pasión. Por tanto, si ésta desaparece concluimos que nos ha dejado también aquél. Una pasión que está ligada, indefectiblemente, a la pulsión sexual, y que, si bien es un estado vital de los seres humanos, ni es exclusiva ni excluyente de algo más que el puro instinto que como animales poseemos. (más…)

Cuando la verdad no importa

Cuando la verdad no importa

Una de las máximas que han inspirado a Cristina Cifuentes y a su corte de asesores en la fase final de su escándalo ha sido la que se atribuye a Sun Tzu en El arte de la guerra: no hay mejor defensa que un buen ataque. En la versión de Thomas Cleary no he conseguido encontrar esa cita, achacada también a Napoleón, uno de tantos inspirado como Maquiavelo o Mao Tse Tung por ese tratado de estrategia del general chino de hace más de dos mil años. No obstante, el manuscrito sí recoge que “la defensa es para tiempos de escasez, el ataque para tiempos de abundancia”. Cambien escasez por mentira y abundancia por verdad, y tendrán resuelto el enigma. (más…)

Segundas oportunidades

Segundas oportunidades

…o aprobar esas asignaturas pendientes es uno de los grandes acontecimientos de nuestra particular vida de mortales insatisfechos. Encontrar un amor reconstruido a pedazos, perdonar de verdad, ser capaces de volver a iniciar una relación filial, hallar ese paraíso anhelado en sueños tras desenterrar fantasmas enquistados en nuestro yo más consciente… En fin, elija cualquiera de esas materias para descubrir que ese monstruo imaginario que nos asustaba desde niños es menos feroz de lo que lo pintan. Ese miedo que nos ha paralizado a lo largo de la existencia es el que ha servido de excusa para no dar saltos adelante, permanecer quietos y justificar lo injustificable. (más…)

Perro no come perro

Perro no come perro

Un equipo internacional de investigadores, liderado por la Universidad de Granada y entre la que se encontraba también la de Murcia, explicó el pasado septiembre la base científica del viejo refrán ‘perro no come perro’. Y lo hacía detallando que, para un animal carnívoro, comer carroña de otro carnívoro, especialmente si es de su misma especie, incrementa la probabilidad de contraer patógenos que podrían hacer peligrar su vida. El trabajo aportaba nuevos datos sobre esta idea, que se remonta al menos a los tiempos de la antigua Roma (“Canis caninam non est”), y que viene a decir, en un contexto social, que los miembros de un determinado gremio tienden a evitar conflictos entre ellos. (más…)

El intermitente es de cobardes

El intermitente es de cobardes

Si me piden que escoja el mayor pecado que detesto lo tengo claro: la hipocresía. Porque fingir cualidades o sentimientos contrarios a los que verdaderamente se tienen o experimentan es de cobardes. ¡Uy! Ya se me ha escapado otra falta, otro desliz, otra imperfección del ser humano: la cobardía, que no es otra cosa que la falta de ánimo y valor. Muchas veces no somos capaces de imaginar hasta dónde podemos asustarnos al descubrir ese rasgo en nuestro comportamiento cotidiano. Y relacionada con aquélla está el temor, el miedo, el espanto o el pavor que nos causan los avatares o circunstancias experimentadas desde el mismo momento en el que ponemos el pie en el suelo cada mañana. (más…)