Si quieres conocer a fulanico

Si quieres conocer a fulanico

Cuando uno no vive como piensa, acabará pensando como vive. Esta frase se la escuché a Rubalcaba durante la campaña electoral del año 2011, aquella en la que se cargó a la espalda el peso de la responsabilidad por las decisiones de Zapatero para evitar la intervención de la economía española, y, por ende, de la hecatombe que arrastraría al PSOE a la oposición y a la travesía del desierto en la que aún se encuentra. Desgraciadamente. Sí, desgraciadamente, porque no olvidemos que hubo una oportunidad para revertir la situación y no estuvieron dispuestos a ello quienes ahora tratan de que aceptemos como normal adquirir una vivienda por 100 millones de pesetas. Los que intentan presentar como modelo el endeudamiento bancario permanente para construir un proyecto vital. ¡Madre del amor hermoso! (más…)

Del amor como motor del mundo

Del amor como motor del mundo

Tras releer un artículo de hace quince años de la escritora Remei Margerit sobre el sentimiento amoroso he vuelto a reflexionar sobre cómo los mortales situamos en lo alto de nuestros deseos al amor, confundiéndolo en la mayoría de las ocasiones con la pasión. Por tanto, si ésta desaparece concluimos que nos ha dejado también aquél. Una pasión que está ligada, indefectiblemente, a la pulsión sexual, y que, si bien es un estado vital de los seres humanos, ni es exclusiva ni excluyente de algo más que el puro instinto que como animales poseemos. (más…)

El intermitente es de cobardes

El intermitente es de cobardes

Si me piden que escoja el mayor pecado que detesto lo tengo claro: la hipocresía. Porque fingir cualidades o sentimientos contrarios a los que verdaderamente se tienen o experimentan es de cobardes. ¡Uy! Ya se me ha escapado otra falta, otro desliz, otra imperfección del ser humano: la cobardía, que no es otra cosa que la falta de ánimo y valor. Muchas veces no somos capaces de imaginar hasta dónde podemos asustarnos al descubrir ese rasgo en nuestro comportamiento cotidiano. Y relacionada con aquélla está el temor, el miedo, el espanto o el pavor que nos causan los avatares o circunstancias experimentadas desde el mismo momento en el que ponemos el pie en el suelo cada mañana. (más…)

El buen procrastinador

El buen procrastinador

Acabo de descubrir que uno de los grandes males de nuestro tiempo tiene un nombre raro: la procrastinación. Sí, sí, así como suena. A lo mejor lo han oído nombrar si han hecho algún curso de productividad o se han puesto en manos de un coach. Algo tan simple como eso de dejar para después lo que puedes hacer ahora. Como afirman algunas especialistas, “es la muerte del freelance, una de las principales luchas cuando no tienes jefe ni nadie a quien rendir cuentas pero sí plazos que cumplir”. (más…)

Homo escurridizus

Homo escurridizus

Cada día encuentro más ejemplares de un espécimen humano que prolifera en cualquier ámbito social, bien sea el del lugar de trabajo, la familia o en todo tipo de organizaciones: el homo escurridizus. Se trata de una muestra, de un modelo, de un ejemplar, normalmente con las características de su especie muy bien definidas, y que no son otras que la capacidad de escaquearse, esto es, eludir una tarea u obligación en común. (más…)