El trabajo decente #NoEsUnCuento

El trabajo decente #NoEsUnCuento

Quienes disfrutamos de unas condiciones dignas en nuestra actividad laboral a veces sentimos sonrojo para hablar del trabajo decente. Parecemos de otra época, viejunos, cuando las reivindicaciones laborales estaban en la agenda mediática, política y social. Ahora hablar de trabajo decente no está de moda. No ocupa espacio en las escaletas de los informativos, de ella no hablan apenas nuestros representantes en el Congreso y en el Senado, empeñados en revisar sus currículums o ver quién la dice más gorda en cuanto a Cataluña y el independentismo. Nuestros empresarios siguen a lo suyo amenazando a diestro o siniestro porque el Gobierno quiere subir los impuestos para que contribuyan un poco más al bien común. Y nuestros líderes de opinión, en sus medios de comunicación, están centrados en otras cuestiones. Todo parece un cuento y resulta que no lo es. (más…)

Sufrimiento en los CIE, los nuevos lazaretos

Sufrimiento en los CIE, los nuevos lazaretos

Ir a donde otros no llegan es uno de los criterios que Ignacio de Loyola señala en las Constituciones de la Compañía para elegir la misión de los jesuitas. Desde el año 1980 el entonces Superior General, Pedro Arrupe SJ, fundó el Servicio Jesuita a los Refugiados (SJR), un proyecto para atender a las personas que se ven obligadas a dejar sus hogares en busca de una vida digna. Desde entonces el drama de la movilidad humana no ha dejado de aumentar. (más…)

Estrellas de dignidad al fondo del pasillo

Estrellas de dignidad al fondo del pasillo

Las estrellas no refulgen de igual manera que quienes se encargan de mantener alta la categoría del establecimiento. El resplandor oculta en muchas ocasiones la oscuridad de los pequeños office que son testigos mudos del drama de aquellas, las camareras de piso, las camareras de hotel, las ahora incluidas en la categoría de peones de limpieza. Yolanda es una de ellas, una de las 200.000 yolandas que dejan a punto en seis horas hasta treinta habitaciones de hotel. Es una de ‘las Kelly’, las que limpian, las mujeres que enferman mientras se baten récords de ocupación turística. Las que llevan dentro de sí el cansancio crónico, los dolores musculares, la ansiedad por los ritmos de trabajo. Las grandes consumidoras de ibuprofeno, junto con el resto de las limpiadoras de hogares o edificios, trabajadoras de la conserva, cuidadoras de nuestros viejos… (más…)

De la economía que no se habla

De la economía que no se habla

Miedo me da aceptar el relato sobre el crecimiento económico que hemos comprado en los últimos años para evaluar cualquier hecho de actualidad. Llega un festival de música como el WARM UP o el Viña Rock del pasado fin de semana, y nos hablan de su importancia con la variable de su impacto económico: las equis de miles o millones de euros que van a mover. O el puente del Primero de Mayo, las fiestas de Semana Santa, la llegada del AVE o la temporada turística en el Mar Menor. Todo tiene un precio y el mantra de nuestros economistas de cabecera, ideólogos del consumo y su corte de seguidores (políticos, empresarios, profesionales varios…) es que tenemos que crecer, crecer y crecer… porque si crecemos, crece la economía, y detrás de ella el aumento del empleo, las cotizaciones a la Seguridad Social, la corrección de las desigualdades… (más…)

Una Cuaresma muy blanca

Una Cuaresma muy blanca

La Cuaresma se está viviendo con intensidad en nuestra tierra. No hablo ya de los viacrucis propios del tiempo litúrgico para los católicos, o de los traslados de imágenes previos a las procesiones de la Semana Santa, sino de esas continuas presencias vivas de la religiosidad popular laica, permítaseme la expresión, que recorre las calles casi a diario en las últimas semanas. A la ya presencia de los vecinos de los barrios del Sur afectados más directamente por la apresurada y electoralista llegada del AVE a Murcia, se han unido los pensionistas con esa reclamación tan antigua y de otras épocas, que diría el ínclito Montoro, como es la de la actualización de estas prestaciones con el de la subida de precios. ¡Qué clásicos estos viejos con estas exigencias de tiempos pretéritos! No están a la última, el tiempo de la pos verdad, con lo que bien que les viene a algunos. (más…)