Jugar con las instituciones
Hemos tenido de todo. Episodios de vacunaciones saltándose protocolos y cuyos protagonistas, tras ser descubiertos, nos regalaron con explicaciones y excusas de mal pagador (sobre todo de aquellos y aquellas que lo hicieron desde instancias morales que deberían servir de ejemplo en tiempos de incertidumbre). Una moción de censura como instrumento legítimo en la contienda política frustrada con la compra de voluntades, bañada con el desprecio a la firma y la palabra dadas, la percepción de sentirse parte del pueblo elegido por no se sabe bien qué dios, y encima, con ostentación y alevosía. Representantes políticos que deberían de ser patrón y modelo de buena política y que, por el contrario, en sus prácticas se han convertido en el mayor ejemplo a no seguir porque han desvirtuado el fin último del servidor público. Pero aún hay más. Si hay que jugar con las instituciones, pues se juega. Si hay que salvar el puesto al precio que sea, pues se salva. En la calle hace frío y algunos de nuestros protagonistas no están dispuestos a volver a mirarse en el espejo de la realidad. Cual reyes y reinas desnudas solo quieren recibir halagos, y encima, con la soberbia y la prepotencia de pensar (y declarar) que los equivocados siempre son los otros. El resto de los mortales.Que continúe el espectáculo
Llegados a este punto, que no pare la máquina. Que no se detenga, que continúe esta vorágine de locuras, despropósitos, parodias, falsedades, lugares comunes del esperpento, de la deformación constante de la realidad. Sin pausa, sin silencio que valga. Con una degradación tal de la política que no quede lugar alguno por construir un atisbo de cordura… Destrucción total, caos total, ruina total. Que a un despropósito le siga otro de igual calaña, al menos, que no quiebre la norma… no vaya a ser que podamos pensar que las cosas pueden suceder de otra manera. Señoras, señores, ciudadanos… el espectáculo debe continuar. Y visto lo visto, a buen seguro que tendremos nuevos capítulos. Tiempo al tiempo.Descubre más desde A un palmo del suelo
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