Héroes de cuidado(s)

Héroes de cuidado(s)

Ha tenido que llegar una moción de censura para que nos diésemos cuenta, con luz, taquígrafos y lecturas varias, que nuestro gran macho alfa de la extrema derecha da de sí lo que da de sí. En general, lo que ofrece esa generación de políticos que acaba de cumplir poco más de los cuarenta y que parece que antes que ellos nunca hubo nada que mereciera la pena. Incluso, algunos ni alcanzada esa edad, como nuestro querido Teo García Egea, con modos y maneras que más parecen las de un procurador de las Cortes franquistas que de un treintañero como recuerdan sus biografías. (más…)

‘Political blockade’

‘Political blockade’

Una joven ilustradora y aprendiz de psicóloga me ayudó a descubrir el otro día una expresión que hasta ahora jamás había escuchado: el artblock. Un instante que, al parecer, es más común de lo que parece entre quienes se dedican al mundo de la pintura y el dibujo. En una doble dimensión, además. Resulta que tiene que ver con el marasmo que se produce al comenzar un dibujo y no hay manera de que los trazos puedan seguir encontrando sentido, con su combinación de colores y formas, para poder expresar una idea preconcebida. (más…)

Aquello que no se puede cambiar

Aquello que no se puede cambiar

Esa mañana despertó antes de lo habitual. Una pesadilla la sobresaltó. Caía en el vacío empujada por el peso de su cuerpo. Y sentía frío, mucho frío. La velocidad que alcanzaba al descender le golpeaba las sienes y sentía un intenso dolor que recorría la cavidad de sus oídos empezando por el martillo, lo superaba hasta el yunque y alcanzaba su culmen en el estribo. Ese fue el momento en el que volvió a la realidad. ¿Qué querría significar aquello? Otras veces había tenido sueños parecidos, pero en esta ocasión le vino en seguida una idea que comenzó a dar giros en su mente: aquello que no se puede cambiar… déjalo estar. (más…)

A vueltas con la movilidad

A vueltas con la movilidad

Pudor es un concepto que se define como sinónimo de «honestidad», «modestia» y «recato». Puede también interpretarse como la vergüenza a la hora de exhibir el propio cuerpo desnudo o de tratar temas relacionados con el sexo, o el sentimiento que mueve a ocultar o evitar hablar con otras personas sobre ciertos sentimientos, pensamientos o actos que se consideran íntimos. Así aparece su referencia en Wikipedia y, de esta forma y manera, arranco para tratar de expresar la vergüenza que me produce contemplar muchas veces a nuestros políticos locales o regionales cuando presentan y anuncian medidas sobre asuntos en las que en realidad no creen. Resulta artificioso y poco creíble, por su falta de convicción, lo que anuncian (o lo que celebran) cuando en su práctica diaria jamás se les ve ejercer lo que pretenden vender en una fotografía, en un corte de radio o en un total grabado para televisión o internet. (más…)

Valor y vuelta al cole

Valor y vuelta al cole

Ya hemos consumido tres semanas de este raro septiembre que no termina de cuajar y tenemos a casi todo el mundo colocado en su sitio. Los niños, en sus clases. Los maestros y maestras, aún con incertidumbre, en sus aulas o frente a las pantallas con las que terminaron el curso. A los padres y a las madres haciendo malabares con los horarios de trabajo y de cuidados, y rogando a san Fernando Simón que no haya un nuevo confinamiento o que no les llame un rastreador con malas noticias. Hasta Isabel Díaz Ayuso está ya a punto desinfectando la Puerta del Sol y colocando geles hidroalcohólicos en cada esquina para recibir el lunes con todos los honores a Pedro Sánchez. Hasta nuestros banqueros tratan de recolocarse tras la nueva fusión (más bien abducción) de CaixaBank y Bankia.   (más…)

Luz en las cloacas

Luz en las cloacas

No sé qué fue antes: la pasión por el periodismo o por la literatura. Si el deseo de elaborar reportajes de investigación o la aventura para sumergirme en el género negro. No importa. Cualquiera de los dos perseguía un mismo objetivo: desentrañar lo que se esconde detrás de los acontecimientos. Por muy mundanos que estos puedan parecer. Con el periodismo, para contar lo que algunos pretenden ocultar. Con la literatura, para jugar con la ficción como un elemento más de una supuesta realidad, salpicada de lugares comunes en los que hay unos personajes fácilmente identificables que pululan por recónditos escenarios en los que se mueven como pez en el agua. Historias que ayudan a entenderse mejor uno mismo, o lo que le rodea, y a jugar con el lenguaje como ese junco que se mece ante cualquier viento acariciador. (más…)

Noche de locos

Noche de locos

Que levante la mano quién esperaba un acuerdo de la reunión de esta semana entre Pedro Sánchez y Pablo Casado. Ya la pueden bajar. Y ahora, que esboce una sonrisa complaciente quién sabía de antemano que, visto lo visto hasta la fecha, el desencuentro era la opción más viable. Ya pueden relajar el semblante, porque no estoy desvelando algo imprevisible. Parecemos condenados a más de lo mismo en esta maldita España de las dos Españas, cuando no son más, porque seguimos en manos de personas incapaces de mirar hacia delante, aparcar las diferencias, las estrategias, los cálculos electorales, las ideas preconcebidas de cuanto peor vaya la situación mejor nos irá a nosotros. No se sabe a quién, pero ahí estamos, de nuevo, metidos en la vorágine del enfrentamiento cainita del que somos expertos para no salir. (más…)

Evaluar para aprender (y II)

Evaluar para aprender (y II)

Es necesario evaluar, corregir errores y aprender de ellos

Visto lo visto estos meses con la pandemia a causa del coronavirus  y los efectos de la Covid-19 en el mundo, en nuestro país y en nuestros ámbitos más cercanos, urge una mirada crítica ante lo que hemos hecho todos y cada uno para combatirla, nos haya tocado o no la muerte de alguien próximo. Desde las administraciones públicas, los gobiernos, las instituciones privadas, empresas y, por supuesto, las familias. Sin eludir responsabilidades y con una mente abierta para aprender sobre lo vivido. Y es ahora porque conocemos más sobre todo lo que lleva aparejada una crisis de estas características y los errores cometidos. Una mirada que nos pueda conducir a evaluar, sencillamente. A analizar lo que se ha hecho bien y lo que se ha hecho mal. Lo que se puede mejorar y dónde hay que centrar los esfuerzos públicos y privados. (más…)

Evaluar para aprender (I)

Evaluar para aprender (I)

Muchas hijas siguen esperando que alguien les explique qué paso con sus madres antes de morir. Por qué alguien decidió lo que decidió acerca de su medicación, por qué no se les trasladó a un hospital o la causa por las que la información que les llegaba fuese a cuentagotas o confusa. En definitiva, qué circunstancias concurrieron antes de que la Covid-19 se las llevara por delante en soledad, en la frialdad de una habitación de una residencia de ancianos. Y también, por qué no, qué hicieron los responsables de esos centros para garantizar ese edén  prometido en sus atractivas campañas publicitarias para conseguir clientes. (más…)

Carreteras secundarias

Carreteras secundarias

Las carreteras secundarias nos llevan a nuestra infancia.

Al expresidente colombiano Juan Manuel Santos le subía la adrenalina mientras ejercía el poder. Así lo afirma ahora tras ocho años a tope, recordando cuando tenía que adoptar decisiones, unas mejores, otras peores. No quiere ser un jarrón chino, da clases de liderazgo y políticas públicas, no ha recuperado el ejercicio del periodismo y tiene el ánimo de armar el jaleo justo para no enturbiar el proceso de paz que promovió y alcanzó pese a los continuos ruidos de sables e intereses de todo tipo. (más…)

Justicia poética

Justicia poética

Toda la sabiduría humana está contenida en dos palabras: Esperar y Confiar. Al menos esa es la conclusión a la que llegó Edmundo Dantés tras culminar su trabajada venganza contra quienes fueron causa de su desgracia: Fernando Mondego, Danglash y Gérard de Villefort. Trato de imaginar qué pudo sentir el conde de Montecristo al ver cumplidos cada uno de sus planes para resarcirse de su dolor. Imagino que podría quedar resumido en que “sólo el que ha probado el extremo del infortunio puede sentir la felicidad suprema”. Esto es, que quien no ha sido capaz de vivir en sus carnes las consecuencias de las maldades humanas difícilmente será consciente de saborear los efectos de una reparación, de un desagravio, de una compensación por lo vivido. De ahí que las lecciones que podemos aprender de la lectura de esa gran novela de aventuras de Alejandro Dumas padre -o de las innumerables versiones cinematográficas, como la del año 1934 dirigida por Rowland V. Lee, protagonizada por Robert Donat y Elissa Landi– sean que, por muchas desdichas que los hombres y mujeres puedan soportar a causa de los comportamientos de otros hombres o mujeres, siempre cabe la posibilidad de un resarcimiento que compense lo pasado. (más…)

Ay, qué dolor

Ay, qué dolor

Esta escena tiene lugar en una gran sala que era entonces la del Cine Ideal, próximo a la céntrica Plaza de Jacinto Benavente en el Madrid de los Austrias, antes de que estos locales se reconvirtieran en multicines, en bingos o en franquicias de grandes firmas comerciales. Domingo por la tarde. Programa triple: Perros callejeros y Perros callejeros II, de José Antonio de la Loma, y Deprisa, deprisa, de Carlos Saura. Ni una butaca libre. Jóvenes de Usera, Carabanchel y Vallecas escapamos al centro de la capital. Suenan los acordes de las guitarras y Los Chunguitos comienzan con aquello de “Hiciste la maleta” y todo el cine tiembla con el redoble de los golpes en el suelo que los espectadores se encargan de interpretar, mientras sigue la canción, “ay, sin decirme adiós; ay, qué dolor; ay, qué dolor; ay, qué dolor; ay, qué dolor”. (más…)

Destino incierto

Destino incierto

Que la vida no es un camino de rosas lo descubres en cuanto tienes la oportunidad de saborear un golpe seco a causa de la muerte de un amigo, un amor no correspondido, un sueño no cumplido o una aventura que se queda en simple acontecimiento anodino. También cuando tratas de explicar los innumerables porqués ante tanta sinrazón y hallas un escenario tan amplio que apenas cabe lugar para una simple explicación que trate de entender lo sucedido. Ni siquiera el empeño desbocado en múltiples lances es suficiente para rebuscar las razones que el corazón es incapaz de revelar por qué las cosas son como son, por qué la vida es como es y morir es algo más que el final de una ruta a un destino desconocido. (más…)
En primera plana

En primera plana

Un reportaje sobre las maldades del tabaco basado en un artículo de la revista Ciudadano, que debió caer en mis manos en casa cuando apenas contaba con 11 o 12 años, fue el primero que publiqué en el periódico escolar del Cardenal Belluga, mi colegio de la mayor parte de la EGB en el Dolores de Alicante de los 70. No era algo novedoso, puesto que los miércoles de cada quince días apareciese una crónica futbolística en La Verdad firmada por un púber Navarro, jr. A mi padre no le gustaba el fútbol y era el corresponsal de la cabecera de ese diario de la Editorial Católica. A su primogénito le tocaba cubrir los partidos de Regional o Preferente. Imagínense la escena en el vestuario arbitral del Campo de Fútbol La Alameda, a la salida de la carretera de San Fulgencio. Un adolescente que aún vestía pantalones cortos pidiéndole al señor colegiado el acta del partido para contrastar que las anotaciones de goles, tarjetas y sustituciones eran las mismas que había anotado en mi libreta, así como las alineaciones del Thader de Rojales, el CD Almoradí, el San Vicente del Raspeig o el Rayo Ibense. (más…)

Evaluación continua

Evaluación continua

La vida es un continuo examen. Es una sucesión de pruebas que cada día hay que superar con el ánimo y el deseo de alcanzar no se sabe muy bien qué lugar en el mundo. En nuestro pequeño mundo. Es una evolución constante a golpe de tentativas frente a las que hay que demostrar un grado de preparación ante lo inexplicable, ante lo desconocido. De ahí que para alcanzar solo ese punto de partida haya que emplear un elevado nivel de energía que nos deja exhaustos frente a cualquier otra tentativa presente o futura. No obstante, somos capaces de manejarnos a fondo para no dejar pasar la oportunidad de colocarnos en la línea de salida de esa carrera, respirar profundamente, cerrar los ojos y recordarnos mentalmente que aquí estamos porque hemos venido y gritar aquello de ¡pies para qué os quiero! (más…)