Jul 22, 2017 | Al cabo de la calle, Articulos
Una de las afirmaciones que más me repele en la vida es cuando alguien le espeta a otro que no sabe de lo que está hablando. Que de ese tema, asunto, problemática o materia, no tiene ni idea. Máxime cuando la afirmación viene de una persona que, supuestamente, es especialista de la cosa. Por ejemplo, en el caso de que uno de los progenitores no sabe ya qué decir a la criatura que lo ha sometido a un tercer grado, y le salta con aquello de que mira niño, eso es cosa de mayores. O frente a la sonrisa condescendiente de un vendedor, al hilo de la pregunta del millón por el producto que nos quiere colocar y las dudas que suscita el intercambio.
Es la misma respuesta que ofrece el maestro o la maestra que siente pavor ante las demandas de un alumnado inquieto, y aunque ya cada vez menos, la que brinda ese empleado público displicente en la atención a la gente desde el pedestal de la superioridad de un mostrador o mesa de oficina. O la actitud del varón que quiere humillar a la mujer con la misma prepotencia que ha alimentado su vida a lo largo del tiempo, y que en el fondo oculta es el complejo de no saber gestionar sus emociones y sentimientos. Esto es, lo esencial de para el comportamiento humano.
Pero la repulsión llega a extremos insospechados -que hasta yo me asusto a veces-, cuando en cualquier tipo de organizaciones sus presuntos profesionales de la materia tratan de infundir desprecio a quien se deja llevar por el poder que atribuye a su existencia. Cuando les concedemos una autoridad que suelen ganar o bien por el chantaje emocional, por el martilleo del discurso grandilocuente o al llevarse el gato al agua debido a la elevación de la voz por encima de los niveles aceptados. No me negarán que no son capaces de ponerles rostro a personas que intentan atormentar al respetable con cualquier acción reiterada hasta el extremo. Personas que necesitan engañarse continuamente con el convencimiento de que poseen la razón en todo lo que hacen, dicen o pretenden conseguir. Personas que, en el fondo y en la forma, tratan de ocultar su debilidad y vacío existenciales ocupando puestos visibles en sus lugares de trabajo o en las organizaciones de las que forman parte.

Gentileza / pixabay.com
En los ámbitos de la política, la economía, la enseñanza, el mundo de la empresa, la Administración pública o los negocios puros y duros proliferan quienes tratan de afianzarse frente al respetable desde esa hegemonía que esconde intereses distintos a los supuestamente defendidos. Esa soberbia de la que hacen gala les resulta a menudo suficiente para alcanzar sus objetivos. Y viven con ello, añadiendo capas a su persona, sin darse cuenta de que en realidad van desnudos como el rey que vivía rodeado de quienes lo adulaban sin contarle la verdad. Hasta que chocan con quienes no se dejan llevar por sus triquiñuelas. Quienes no aceptan el chantaje emocional o quienes no les confieren un poder que en realidad no tienen. Vamos, que de política, de la de verdad, sé por lo menos yo igual que tú. Como de economía, de la real, la de la desigualdad. O de sobrevivir, que al fin y a la postre, todos somos expertos, o cuando menos, alumnos aventajados.
Jun 17, 2017 | Al cabo de la calle, Articulos
No termino de entender cómo Mariano Rajoy -y toda la bancada de su partido- se sentía satisfecho tras el debate de la moción de censura de esta semana. No puedo comprender que cualquier persona de bien no se sonroje al escuchar una a una las decenas de casos de corrupción política y económica en la que se encuentran implicados miembros de tu grupo político. O el estómago está preparado a fuerza de golpes de Almax o el cinismo ha calado tan profundamente en el interior que se ha diluido en las entrañas. Como tampoco la reacción de gran parte de la ciudadanía, que se mueve entre la tibieza, el restarle importancia o la complacencia. Desgraciadamente, muchas veces escudándose en el discurso del ‘todos son iguales’. (más…)
Jun 3, 2017 | Al cabo de la calle, Articulos
Tener hijos en España es un estigma. Es el principal factor de pobreza. Así como suena. Sin medias tintas. Sin complejos. Y si además naces en una familia pobre olvídate del impuesto de sucesiones y donaciones porque serás un niño o una niña pobre, un adolescente pobre, un joven pobre, un adulto pobre y un anciano pobre. Porque tus padres seguirán siendo pobres. La denominada Transmisión Intergeneracional de la Pobreza (TIP) es el fenómeno social que Cáritas ha puesto sobre la mesa de la realidad de este país, con el apoyo de los sucesivos informes de la Fundación Foessa. Verdaderos aldabonazos a la conciencia de todos, pero especialmente a quienes tienen responsabilidades en los ámbitos de la política (desde la local a la regional, nacional o europea) y la economía. (más…)
May 21, 2017 | Al cabo de la calle, Articulos
Han estallado. No han podido más. Jornaleros de Perichán, en Mazarrón, o empleados en El Raal, en el municipio de Murcia, han dicho estos últimos días que ya está bien. Que su dignidad está por los suelos por los bajos salarios, la inquietud de no saber cuándo dejarán de ser llamados para trabajar, y las condiciones en las que desarrollan su actividad. Y lo han hecho jugándose el tipo de verdad, con el riesgo de perder lo poco que tienen. Estos también son murcianos a los que tendrán que defender nuestro inexperto y designado presidente digital para que no sean menos que otros españoles. Sin embargo, su voz y su grito de justicia queda callada porque no cuentan. (más…)
May 13, 2017 | Al cabo de la calle, Articulos
El ambiente y los filtros de selección tienden a excluir en los partidos políticos a las personas con un perfil altruista, honesto, consistente e independiente
Confieso que estoy en un aprieto cuando alguien me pregunta por las primarias del PSOE. En especial si esgrimen esa mirada interrogante acerca del candidato al que apoyo y voy a votar. Y entonces carraspeo, tomo aire y trato de explicar lo que es difícilmente resumible en los 140 caracteres de un tuit. Porque lo fácil es responder que “soy de Pedro”, “soy de Susana” o “soy de Patxi”. O quizá como suele ser cada vez más habitual, “estoy contra Pedro”, “contra Susana” o, fíjate, Patxi es sensato y buena persona, pero hay que ir a por el voto útil. (más…)
Abr 29, 2017 | Al cabo de la calle, Articulos
Resulta que hace unas semanas contaba aquí el episodio de los condones vengadores, como rebautizó Ángel Montiel lo sucedido en los últimos tiempos a la vista de los acontecimientos protagonizados hace más de dos décadas por el entonces presidente del Consejo de la Juventud, Miguel Sánchez, y el flamante director general de la cosa juvenil, Pedro Antonio Sánchez. Éste intentó que el obispo Azagra reprendiese al otro Sánchez, como representante de grupos parroquiales en el Consejo por haber apoyado una campaña de prevención de embarazos no deseados con el reparto de preservativos. (más…)
Abr 22, 2017 | Al cabo de la calle, Articulos
Tengo que confesarlo: las lágrimas de Esperanza Aguirre por su sucesor Ignacio González me han conmovido. No me había recuperado aún de la confesión de Fernando López Miras tras su elección por el dedo de Pedro Antonio Sánchez (quien a su vez lo había sido por el dedo europeo de Ramón Luis) cuando llega esta Grande de España y, zas, echa por tierra de nuevo mi convalecencia. Lealtades y fidelidades varias que son o han sido premiadas en diferentes momentos encuentran su máxima expresión en hechos como los vividos en los últimos días. Lealtades y fidelidades que ya conocemos en el seno del PP con aquellos SMS de Rajoy a Bárcenas y demás gestos de cariño. ¡Ay, perdonen! Que esos son temas antiguos y no aportan nada nuevo. ¡Qué cabeza la mía! (más…)
Abr 7, 2017 | Al cabo de la calle, Articulos
Corría el año 1993 y el entonces arzobispo de Madrid, Ángel Suquía, finalizaba su segundo mandato al frente de la Conferencia Episcopal Española. Los obispos participaban en unos ejercicios espirituales previos a la Asamblea Plenaria en la que tenían que elegir a su nuevo presidente y entre ellos se encontraba un representante diplomático muy especial: el nuncio Mario Tragliaferri. Las crónicas de información religiosa del momento contaban que el candidato que Roma veía con mejores ojos para asumir la cabeza de ese órgano del episcopado español era el arzobispo de Barcelona, el valenciano Ricard María Carles. Y por él ‘hizo campaña’ el nuncio entre los pastores durante esos días con el fin de guiar su voto unas jornadas después. Pero llegó la sorpresa: el elegido fue Elías Yanes, a la sazón arzobispo de Zaragoza y representante del sector más progresista del episcopado. (más…)
Mar 25, 2017 | Al cabo de la calle, Articulos
No quiero pensar que si el ex presidente murciano Alberto Garre ocupase hoy una plaza en el Senado hubiera guardado en un cajón su carta a Mariano Rajoy en la que anuncia su baja en el PP y le acusa de tapar la corrupción. No lo pienso a la vista de las iniciativas que impulsó en su breve etapa en el Palacio de San Esteban y a sus actuaciones en temas como el del aeropuerto de Corvera, la desaladora de Escombreras, la imputación de su consejero Juan Carlos Ruiz por la operación Púnica o la invitación que le hizo a su compañero de partido, Joaquín Bascuñana, a la sazón delegado del Gobierno, para que abandonase su puesto por el caso Novo Carthago. (más…)
Feb 25, 2017 | Al cabo de la calle, Articulos
Y no puede serla, como afirma el papa Francisco, porque no es un acto, sino una condición, un estado personal y social en el que uno se acostumbra a vivir. En una conversación con el periodista Andrea Tornelli que dio lugar hace un año al muy recomendable libro El nombre de Dios es misericordia, Jorge María Bergoglio afirma que el corrupto está tan encerrado y saciado en la satisfacción de su autosuficiencia que no se deja cuestionar por nada ni por nadie. Ha construido una autoestima que se basa en actitudes fraudulentas: pasa la vida en mitad de los tajos del oportunismo, a expensas de su propia dignidad y de la de los demás. (…) El corrupto no conoce la humildad, no se considera necesitado de ayuda y lleva una doble vida.
El problema se agrava en la medida en que la corrupción va unida a ser justificada por todos los medios. como escribí hace unos años, la mentira nunca puede ser bien comunicada, y si encima afecta a casos de corrupción, se comete un doble atropello al atentar a la ética y al sentido común. A la razón de ser y a frustrar la confianza depositada en nuestros responsables políticos o de otras instituciones económicas, culturales, sociales o religiosas. Permítaseme en este momento recomendar el reciente trabajo del teólogo Bernardo Pérez Andreo que titula este artículo en parte, La corrupción no se perdona, al analizar de forma crítica la corrupción en la Iglesia, tras repasar este fenómeno en la Biblia, en el mundo de hoy como problema social y en España como un caso peculiar.
La corrupción contamina nuestra existencia. Le hace perder su sentido más profundo. Es el abuso de poder otorgado para obtener un beneficio privado, o para transgredir las normas establecidas, o para pudrir el fin que persiguen nuestras instituciones. La corrupción se extiende en todas las esferas de la vida. Es un pecado estructural, por tanto, que se puede perseguir desde las actitudes personales y las pequeñas decisiones del día a día, porque nadie está a salvo de él. Desde el momento en el que no se mira para otro lado, desde el instante en el que cada uno y cada una se enfrenta a la injusta tolerancia de quien se cree en poder de la verdad y la impunidad.
Un combate, por tanto, en el que andan embarcadas también instituciones como la Justicia (que no está exenta, desgraciadamente tampoco, de caer en sus garras) o entidades como Transparencia Internacional o los propios medios de comunicación, aunque muchos de sus profesionales sufran presiones y amenazas. Hablamos de una ofensiva en la que el fin nunca puede justificar los medios, en la que hay gradaciones distintas según el nivel de responsabilidad que se ocupe en nuestra sociedad, pero en la que nadie puede quedarse al margen. Por eso es tan importante no perder de vista el horizonte del objetivo a conseguir: la lógica de nuevas relaciones basadas en la entrega y el servicio al bien común, la misericordia (que no es más que ponerse en lugar del otro) y la justicia. La lógica del don y el amor, en su más amplio sentido. Ah, y por cierto, me aseguran que la persona corrupta sí puede ser perdonada cuando reconoce lo que ha hecho, restituye la robado o la confianza y asume su responsabilidad.
Feb 11, 2017 | Al cabo de la calle, Articulos
Quien esto suscribe forma parte de ese 3,2 por ciento de ciudadanos de este país que asegura estar afiliado a alguno de los principales partidos políticos en activo, cuya actividad apenas forma parte de los aspectos esenciales de la vida de la gente. La familia, el trabajo, los amigos y el tiempo libre están por delante, con mucha diferencia, de los intereses por la religión o la política, que ocupa el último lugar. El avance de enero del Barómetro publicado por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) así lo contempla, colocando a la política en la cola, con el mismo porcentaje que las asociaciones, clubes y otras actividades asociativas.
No resulta, por tanto, extraño que después del paro, la corrupción y el fraude sea el principal problema que preocupa a los españoles, al que le siguen las personas que se dedican a la política y los partidos, casi al mismo nivel que los problemas de índole económica.
Para que estos resultados se vengan repitiendo periódicamente, algo de responsabilidad tendremos los que de una manera más o menos intensa nos dedicamos a esto de la cosa pública. Y de manera ascendente, quienes se ocupan de dirigir aparatos organizativos en los partidos y en las estructuras administrativas y de gestión de los diferentes niveles de gobierno. Bien es verdad que las responsabilidades tienen diferentes grados, pero si como afiliados elegimos a personas que luego no están a la altura de las circunstancias, debemos de hacérnoslo mirar. Como también ser capaces de apostar por el cambio en los métodos, estructuras y procesos a la hora de la toma de decisiones.
A la hora de tratar de encontrar alguna explicación ya no sé si fue antes el huevo o la gallina. Si se trata de las personas o de las organizaciones. O si es una cosa y la otra. Y ambas relacionadas con el poder, como sinónimo de fuerza, capacidad, energía o dominio. Poder que afirmamos como capaz de cambiar la forma de ser y actuar de las personas, capaz también de desatar los instintos más primarios y de envolver los sentimientos más nobles en la justificación más rastrera para machacar al adversario y sus ideas.
La lucha por el poder, precisamente, está detrás de los males que acechan y contaminan a las principales fuerzas políticas. Aquellas que han corrompido las reglas del juego electoral con una financiación fraudulenta a costa de toda la colectividad. La del ‘finiquito en diferido’ en plena crisis que han pagado los más débiles. O una lucha de Caín y Abel, con celos y envidias adolescentes que pueden dar con el traste a las expectativas de canalizar la indignación. Un camino que no se puede construir machacando al otro, como se va a representar este fin de semana en una antigua plaza de toros madrileña. O la lucha por la dirección en el partido que milito, en la que una estrategia a corto plazo –la de la gobernabilidad- parece ser el absoluto frente a un debate sobre el presente y futuro de la socialdemocracia, el de las ideas, que queda arrinconado ante la dualidad del ‘estás conmigo o contra mí’.
Y lo más gracioso de todo, por llamarle algo, es que me resisto a creer a que la política no se pueda hacer y vivir de otra manera. A que en este tipo de política (porque la política es mucho más que los rifirrafes en los partidos) primen de verdad los valores, el trabajo por el bien común y por la defensa de los más débiles.
Jul 2, 2014 | Al cabo de la calle
El Grupo Federal de Cristianos Socialistas, del que formo parte junto a otros muchos militantes y simpatizantes del PSOE distribuidos en red en prácticamente todas las federaciones y comunidades autónomas, hemos reclamado en una CARTA A LOS CANDIDATOS a la Secretaría General –Pedro Sánchez, Eduardo Madina y José Antonio Pérez Tapias– la necesaria recuperación de la credibilidad ante la ciudadanía, “una cuestión de crédito moral” porque “en ocasiones hemos actuado contra nuestro principios”. (más…)
Jul 11, 2012 | Articulos
El panorama no puede ser más desolador. Las medidas anunciadas hoy por Mariano Rajoy son la continuidad de un camino de no retorno. Todo vale. La mentira, la hipocresía, la manipulación… Y lo más lamentable es que, como dice Antoni Gutiérrez-Rubí, sin debate no hay alternativa. Y es verdad. Frente a una derecha descarnada, brazo ejecutor de los poderes financieros, con aliados potentes como los poderes mediáticos, hay una izquierda dividida… y lo que es peor, difusa. No porque no mantenga principios ideológicos. Es que una parte de ella carece de credibilidad ante la opinión pública. Por mucho que Rubalcaba se empeña en explicar con pedagogía una posición política, lo tenemos muy difícil. (más…)
Feb 24, 2012 | Articulos
Durante cierto tiempo se ha ensalzado la juventud y las jóvenes promesas en la política, la economía, la empresa… como los mejores baluartes para afrontar el presente y el futuro. La madurez, la ancianidad, la sabiduría acumulada… han sido vistas, por el contrario, como signo de otra época. Sin embargo, después de leer la entrevista a dos voces publicada por el Magazine de La Vanguardia el domingo pasado, con un diálogo entre los ensayistas franceses Edgar Morin y Stéphane Hessel, creo que merece la pena replantear la tesis de que la eterna juventud es la que manda romana en estos tiempos. (más…)
Nov 8, 2011 | Articulos
ntes de sumergirme en la prensa del día, porque las tertulias radiofónicas de incomunicación las dejo aparte, me gustaría compartir mi visión sobre el debate que protagonizaron anoche los dos candidatos a la Presidencia del Gobierno de España, Mariano Rajoy y Alfredo Pérez Rubalcaba. El primer hecho destacable es que mis dos hijos, de 15 y 12 años, no se retiraron a sus habitaciones cuando acabaron los capítulos respectivos de Los Simpson y de American Dad, sino que se quedaron conmigo a seguir la primera parte de la emisión. Y además con criterios propios y comentando cada una de las intervenciones de los candidatos. (más…)