Dic 10, 2013 | Al cabo de la calle, Articulos
La reciente huelga de la limpieza en Madrid, con las gloriosas intervenciones de su máxima regidora, Ana Botella, ha vuelto a poner sobre el tapete la conveniencia o no de regular el derecho de huelga en nuestro país. El próximo sábado 14 de diciembre se cumplen 25 años de la célebre huelga general del 14-D, convocada por los sindicatos CCOO y UGT (precisamente este acontecimiento culminó la fractura entre Nicolás Redondo y Felipe González, entre buena parte de la base social del socialismo y la gran mayoría de la izquierda). La razón principal era el rechazo a una importante reforma en el mercado laboral, que abarataba el despido e introducía los contratos temporales para los jóvenes trabajadores. ¿Suenan de algo esas razones?
Recuerdo ahora que aquella jornada la viví en Elche, donde trabajaba como periodista de información de sucesos y laboral para la delegación del diario La Verdad. Ese día trabajamos (los periodistas hicimos la huelga el día anterior) para dar cuenta de los acontecimientos que se iban produciendo, y viví en primera persona los piquetes en el puerto pesquero de Santa Pola y en los centros comerciales de la entonces cadena «Continente», así como la multitudinaria manifestación por las calles de la ciudad.
Más de un lustro después, hace ya veintiún años -¡uf, cómo pasa el tiempo!- la polémica sobre la regulación de la huelga ocupaba las portadas de los diarios y de los informativos de radio y televisión, ya que se había alcanzado un acuerdo en el Congreso entre el entonces Grupo Parlamentario Socialista (estábamos en noviembre de 1992, inicio de la etapa final de los gobiernos de Felipe González) y los sindicatos UGT y CCOO. Sinceramente no ha cambiado mucho el panorama en cuanto a legislar o no acerca de este derecho que tenemos los trabajadores y trabajadoras para expresar nuestras discrepancias y diferencias con quienes rigen los asuntos laborales. Por eso comparto contigo varios artículos que escribí entonces. El primero de ellos, en 1993, para el diario La Verdad, sobre la inminente aprobación de la Ley de Huelga (que no llegó a materializarse).
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La Ley de Huelga cubrirá un vacío que hasta ahora ha resuelto el TC
El Gobierno regulará el derecho de huelga después de casi quince años de promulgada la Constitución, tras el acuerdo alcanzado en noviembre con los sindicatos UGT y CC OO
Quince años después de promulgada la Constitución el Gobierno socialista regulará el derecho de huelga, con lo que se cubrirá un vacío legal que hasta ahora ha resuelto la jurisprudencia del Tribunal Constitucional. El acuerdo que en noviembre pasado alcanzaron los sindicatos UGT y CC OO con el Grupo Parlamentario del PSOE ha desbloqueado una negociación que hacía peligrar un importante compromiso antes de concluir la tercera legislatura socialista.
La discusión de las cuatro enmiendas al texto del proyecto de Ley de Huelga presentadas en el Senado darán paso, salvo improbables sorpresas de última hora, a una regulación específica de este derecho reconocido en el artículo 28.2 de la Carta Magna. Con este requisito se cubrirá un vacío legal que hasta ahora resolvía el Tribunal Constitucional (TC), ya que éste dejó prácticamente en [fuera de juego] al Real Decreto Ley 17/1977 de 4 de marzo sobre relaciones de trabajo, instrumento legal utilizado hasta la fecha para el desarrollo de la huelga. Un real decreto al que el propio PSOE presentó un recurso de inconstitucionalidad en octubre de 1980, y que fue estimado en parte por el alto tribunal.
Resulta paradójico, sin embargo, que el primer texto del Proyecto de Ley de Huelga aprobado por el Gobierno el 14 de mayo del pasado año fuese calificado por los sindicatos como más restrictivo que la legislación vigente, que proviene del referido real decreto. Ese proyecto fue remitido a las Cortes en medio de la conflictividad desatada por la convocatoria del huelga general de media jornada del 28 de mayo, y en contra de las propuestas sindicales aportadas en diversas reuniones mantenidas hasta entonces.
Cambio de actitud
El enfrentamiento con UGT y CC OO se agudizó tras la publicación del texto gubernamental en el Boletín Oficial del Congreso de los Diputados del 1 de junio, y después de que fuesen discutidas en el Pleno -y rechazadas por los grupos mayoritarios de la Cámara- las enmiendas a la totalidad. El paréntesis veraniego no calmó los ánimos y una vez reanudada la actividad política y sindical se iniciaron unos contactos entre dirigentes del PSOE y de las centrales sindicales mayoritarias. Estos encuentros -con sus correspondientes declaraciones de buenas intenciones- culminaron en noviembre con el ya conocido acuerdo del Grupo Parlamentario del PSOE en el Congreso y los dos sindicatos, ante la sorpresa de la patronal CEOE y del PP.
¿Qué había ocurrido desde la primavera al otoño para que el Gobierno, y en especial el sector liderado por el ministro Carlos Solchaga, hubiese modificado su actitud para alcanzar un compromiso con las organizaciones sindicales? Al parecer, la cesión de UGT y CC OO en algunos aspectos del texto -en especial en las atribuciones de los piquetes y en que, en el caso de no llegar a un acuerdo, la autoridad política sea la última responsable en fijar los servicios mínimos en los sectores esenciales de la comunidad- y el triunfo de las tesis del [sector guerrista] en el seno del PSOE -que defiende la necesidad de atemperar el enfrentamiento con los sindicatos para recuperar el voto de la izquierda- han sido los elementos determinantes.
Iras del PP y CEOE
El texto de la Ley acordado, al que se han presentado mínimas modificaciones en su trámite en el Congreso, tampoco sufrirá retoques de importante en la Cámara alta. Por ello ha desatado las iras del PP, que ha aprovechado este asunto para sumarlo a la serie de ataques que dirige al Gobierno y al PSOE en los últimos meses. De nada han servido los guiños lanzados a los dirigentes de UGT y CC OO no hace mucho tiempo, porque el objetivo final es el de derrotar en las urnas a Felipe González al precio que sea.
De rebote, el presidente de la patronal CEOE, José María Cuevas, ha encontrado a su natural aliado, José María Aznar, para de forma conjunta acusar al Gobierno de haber claudicado ante los sindicatos y achacar al proyecto de Ley de Huelga de ser un elemento determinante ante la grave crisis económica que padece el país. Las críticas al texto han llegado hasta el extremo de olvidar resoluciones del Tribunal Constitucional referidas, por ejemplo, a la prohibición expresa de utilizar las facultades empresariales respecto de la movilidad funcional o geográfica de los trabajadores, al objeto de limitar o impedir el ejercicio del derecho de huelga.
Similares críticas
Casi sin quererlo, Cuevas ha encontrado en el propio PSOE unos aliados entre los seguidores de las tesis de Solchaga, que tratan de no ofrecer argumentos a los detractores de la política económica socialista con el fin de recuperar la inversión y, consiguientemente, el empleo, principal problema del Ejecutivo de Felipe González.
Pero como han señalado el vocal de la ejecutiva de UGT, José María Zufiaur, y el propio secretario general de CC OO, Antonio Gutiérrez, las críticas han sido las mismas que cuando se alcanzó el acuerdo sobre la ley sobre derechos de información de los representantes de los trabajadores en materia de contratación. Los resultados, sin embargo, han sido muy distintos a los anunciados entonces.
Dic 8, 2013 | Articulos
Este año estoy viviendo de manera muy especial las Fiestas de la Virgen en mi pueblo, Yecla, ya que dos miembros de la familia asumen el protagonismo de dos figuras significativas de estos días: la Mayordomía de la Insignia de la Bandera, mi primo Juan Navarro Ibáñez, y el Clavario de la Bandera, su hermano José Francisco. Mi familia paterna es conocida en Yecla como «Los Luna», y una de las Escuadras de las fiestas lleva ese nombre, el apodo familiar, y fue fundada en el año 1905 por el abuelo de mi padre. Por tanto, estamos muy unidos a las tradiciones y a la devoción a la Virgen del Castillo, que es como se conoce en Yecla la advocación mariana de la Inmaculada Concepción.
Las Fiestas de la Virgen son una expresión de la religiosidad popular, que más o menos entendidas o aceptadas, son una muestra de la fe de un pueblo, tan respetable como otras. A mi juicio, esa manifestación de la religiosidad popular no debe quedarse limitada a lo puramente folclórico o externo, pero quién soy yo para juzgar los sentimientos, las emociones y, sobre todo, las motivaciones, que cada persona tiene acerca de las mismas. Este año todo son emociones y recuerdos familiares: desde la tarde del día 5, con la visita de los ‘tíos de las punchas’ a la casa de mi tía Paqui -donde les esperaba la familia del Clavario-, pasando por la Misa de los Pajes, la comida con mis primos y el resto de miembros de la Escuadra de Los Luna, el beso de la Bandera, la Alborada, la Bajada, la Ofrenda, la Misa del Día de la Virgen, la Proclamacion del Clavario y la procesión de la tarde.
Una cosa más. Comparto contigo el Pregón de las Fiestas del año 2008 que pronuncié con orgullo y con recuerdos muy sentidos a mi extirpe familiar.
Dic 3, 2013 | Articulos
El pasado verano se cumplieron diez años de la ausencia de Celia Cruz. Un día después de su fallecimiento publiqué estos recuerdos en las páginas del diario La Verdad de Murcia, que hoy recupero como guiño nostálgico a la reina de la salsa.
Te has marchado sin dejar de lado esa amplia sonrisa, de oreja a oreja, que siempre nos has ofrecido a tus incondicionales. Qué más da que nacieras en un año o en otro, o que comenzaras de tapadillo en La Sonora Matancera. Lo importante es que has sido fiel a la guaracha, la rumba, el merengue, el bolero o el son. Que tus siete decenas de discos son la muestra evidente de que la salsa supera los meros objetivos de mercadotecnia que los ejecutivos de las discográficas programan cada temporada.
Entraste en mi vida de la mano y el buen hacer de Caco Senante, en su programa de Radiocadena Española a comienzos de los 80, y de otros grandes periodistas musicales de Radio 3, como Juan Pablo Silvestre y su Escápate mi amor. Fuiste fiel a tu adscripción anticastrista, pero sin hacer de ello tu grito de guerra. Razones no te faltaban, como cuando el régimen te impidió acceder a la isla para atender a tu papá en sus últimos días de vida.
Allá en el paraíso has tenido oportunidad de encontrarte con La Voz, Héctor Lavoe, o el percusionista Tito Puente, ese timbalero con el que tanto compartiste en vida. Una complicidad de la que fuimos testigos en julio del 92 en San Javier, en un memorable concierto a dos bandas que no tenía fin. Como dos años antes, en agosto del 90, cuando catorce mil personas vibramos en la plaza de toros de Las Ventas, en Madrid, junto al resto de estrellas de Fania All Star, ese sello discográfico creado en 1968 de la mano de Johnny Pacheco y que triunfó en Nueva York en el 73.
En el patio de caballerizas del coso madrileño y frente a una nube de periodistas, al término del concierto uno de provincias como yo se alzó y te preguntó tu opinión sobre la salsa erótica o pornosalsa, que comenzaba a estar de moda entonces con Lalo Rodríguez como primer exponente. Las miradas de desprecio de los colegas de la Corte dieron paso a la sorpresa cuando afirmaste que “la salsa es mi vida y nuestra música defiende el sentido del humor, el ‘relajo’ para el pueblo, y no quiere ser soez ni ofender a la mujer”. Palabras que fueron ratificadas por el propio Pacheco, Ismael Miranda y Cheo Feliciano.
Tu Bolita de Nieve, ese trompetista de La sonora con el que te casaste hace cuarenta años llorará por tu aquí en la tierra, como muchos otros, mientras esperamos encontrarnos contigo en ese gran concierto celestial en el que volverás a gritar, con desgarro: ¡Asúuuuuu… car!
Dic 1, 2013 | Articulos, Mis lecturas
No paguéis vuestras deudas con los bancos, no paguéis las tarjetas de crédito, no paguéis los plazos de las hipotecas. No paguéis los créditos al consumo ni los préstamos personales, no paguéis a los que nos han hundido.
¡No paguéis! No debéis nada a los bancos que os han expoliado y sumido en deudas. Que os lleven a los tribunales para embargaros vuestros bienes. Los jueves tardarán cinco años en fallar a su favor. Si es que los bancos no han quebrado antes. Pero no irán a los tribunales, buscarán un acuerdo, que será a vuestro favor. Vuestra deuda será menor y los plazos más largos.
¡No paguéis! Hace dos años el gobierno repartió 28.000 millones entre los bancos. Un dinero que ellos no necesitaban para nada. Que resten vuestras deudas de esos 28.000 millones, porque los recibieron de vuestros impuestos, es decir, de vuestro bolsillo. Los que entendemos un poco de balances no tenemos más que echar un vistazo a las cuentas bancarias para ver los beneficios astronómicos que han obtenido sólo en la última década.
¡No paguéis! ¡No pueden haceros nada!

Petros Márkaris / FOTO: www.uimp.es
Una invitación a la desobediencia civil. A la insurrección que puede llevar a que tiemblen de verdad los cimientos del sistema financiero que nos atenaza. Un alegato que podemos leer en la novela Con el agua al cuello, la primera de la trilogía que refleja la crisis griega, junto a Liquidación final y Pan, Educación, Libertad, del escritor nacido en Turquía y de padre armenio Petros Márkaris, uno de los grandes descubrimientos recientes del género negro actual. Descubrimiento para quien esto escribe, porque Márkaris es un veterano traductor, dramaturgo, guionista y narrador. Padre literario del comisario Kostas Jaritos, protagonista de nueve novelas que no tienen desperdicio y en las que los españoles de la mayoría absoluta del PP y de la estafa económica que sirve de excusa para las políticas neoliberales nos sentiremos muy identificados.
La trastienda de cada una de las tramas de esta trilogía de la crisis es real como la vida misma. Precisamente hace unos días escuchaba el relato de uno de los activistas de las Plataforma de Afectados por las Hipotecas (PAH) que contaba muchas circunstancias que aparecen en estas obras literarias. Los fondos buitres que gestionan las hipotecas que los bancos dan casi por perdidas o los dramas personales que aparecen ligados a los impagos. La corrupción política y económica, de la que no se salvan los líderes políticos y sindicales que antaño protagonizaron la transición democrática tras la Dictadura de los Coroneles, tiene un reflejo en la España de hoy en acontecimientos que nos son muy familiares.
Te invito, querido lector, querida lectora, a sumergirte en las historias del comisario Jaritos, a entrar en su vida, en la de su mujer Adrianí, en la de su hija Katerina, en las relaciones con sus subordinados que le apoyan en las investigaciones y en las que establece con su superior, su jefe Guikas, al que siempre debe dar cuentas.
Novela negra, bisturí de la sociedad
Nov 17, 2013 | Al cabo de la calle, Articulos
Cuando perdí mi primera bicicleta la busqué infructuosamente, domingo tras domingo, en el Rastro madrileño. Allí van a parar muchos desechos de los cacos y no hubo nada que hacer, y de nada sirvió la denuncia que presenté en Comisaría del distrito. Compré otra de color gris, una gacela BH, “la que siempre se mete por los baches”, como el color de las frías mañanas de la capital. La mimaba, la subía por el ascensor de la Facultad hasta mi clase con ánimo de protegerla, donde escuchaba las lecciones de los profesores de Periodismo. Hasta que otra mañana, en este caso luminosa, se me ocurrió aparcarla en el mismo lugar que la anterior… y zás, volvió a desaparecer. Los sentimientos de impotencia se reprodujeron de nuevo, lo que me llevó a iniciar un período de la vida en el que las bicis quedaron aparcadas. Ya no hubo denuncia si quiera, ni visitas al Rastro.
Una vez regresado al Sur, cual si hubiera sido un exilio voluntario, reencontré el gusto por los biciclos con uno de carreras, comprado de segunda mano. También con otro de paseo, herencia familiar, que aún conservo. Regalé la bici de carreras y hace dos años, cuando dejé de fumar una temporada, me compré una híbrida de marca francesa, que saco a menudo por las calles de Murcia con mi hijo a bordo, incluso para ir al trabajo. Aún añoro aquellas dos que pasaron a mejor vida, aunque ahora me conformo con una colección de bicis en miniatura que andan repartidas por las estanterías de mi casa.
La bicicleta sigue siendo el vehículo del futuro. Leonardo da Vinci no podía imaginar que aquel prototipo que inventó en el siglo XVI iba a representar el valor que hoy, al menos, debería tener como alternativa de transporte en nuestras atiborradas ciudades. Eso en los Países Bajos lo tienen muy claro. Las bicicletas forman parte del paisaje de las amplias llanuras ganadas al mar. Son respetadas por personas de cualquier clase social. Llueva o haga frío, recorren los carriles destinadas a ellas, incluso en las autopistas. Se guían por sus señales de tráfico y semáforos propios. Gentes de toda edad y condición las usan a diario. Tienen sus espacios reservados de aparcamiento en cualquier estación de tren, museo, comercio o centro oficial. La lástima es que aquí, en nuestra ciudad, en Murcia, las hemos arrinconado en el trastero y sólo la sacamos en casos contados, como en alguna que otra fiesta que El Corte Inglés organiza cada año. Prácticamente han desaparecido de los caminos y veredas de la huerta, porque ésta, la huerta, también va tocando a su fin.
Las bicicletas, sin embargo, deberían tomar de nuevo las ciudades. Pasando por encima de políticos de cualquier signo que sólo se acuerdan de los carriles-bicis cuando llega la fiesta anual de los grandes almacenes. Deberían de pisarle los callos a nuestros gobernantes en los escasos momentos que se les ve en la calle, en especial cuando planifican los planes de urbanismo y nunca contemplan un espacio para ellas. Qué distinto sería todo esto si en las nuevas avenidas y rondas construidas en Murcia, Cartagena y otras ciudades murcianas hubiera espacios para las bicicletas. Pasaría como con las autovías -y esto lo saben muy bien los sociólogos y urbanistas- que atraen cada vez más un número mayor de vehículos de cuatro, ocho y veinte ruedas. Todos seríamos un poco más humanos, y por ende, humanizaríamos nuestra vida y la de los otros.
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Publicado en La Opinión de Murcia (30/10/1998)
Nov 16, 2013 | Al cabo de la calle, Articulos
A lo largo de mi vida he tenido entre mis manos, brazos y piernas seis bicicletas. La primera era roja, «beache, la que siempre se mete por los baches», y no era «orbea, la que siempre se estropea». Mi padre me enseñó a montar en ella en las calles recién asfaltadas de un pueblo de la Vega Baja. Debía contar con unos siete u ocho años. Mi estreno fue glorioso, porque aún recuerdo el castañazo que sufrí, más bien causé, a un conductor de moto en pleno cuadro, cuando intentaba cruzar una calle. Desde entonces le tengo miedo a las motos. Pese al miedo inicial, que es el de todos los niños cuando comienzan a soltarse y mantienen a duras penas el equilibrio, seguí erre con erre por entre las veredas y los azarbes, en laboriosas tardes para conseguir regalicia y así obtener, con el regalo de estos «puricos», que el capitán me alineara en el equipo de fútbol de la clase. Las sensaciones en mitad de la huerta, pese a los mosquitos, llenaban mi cuerpo de agradable bienestar.
Esa primera bici me duró mucho tiempo. Cuando estudiaba en el instituto, en Yecla, la llevaba cada mañana al centro porque luego me servía para desplazarme, cargado con una guitarra, a dar clases antes de la comida. Y no es que Yecla sea una ciudad adecuada para los biciclos, por aquello de que está situada en las faldas del Cerro del Castillo, y subir una calle se asemeja al último tramo de una etapa de montaña de la Vuelta a España. La segunda era amarilla, una «geacé». La compré cuando inicié los estudios universitarios en Madrid y, casualidades de la vida, a un precio muy razonable, aprovechando el cierre del negocio de motos de Nazario Ibáñez, el hoy afamado ganadero y empresario yeclano de cascos NZI. Era una gran bicicleta de paseo. Con ella recorría diariamente veinticinco kilómetros, ida y vuelta, desde el pueblo de Vallecas, en el sur de Madrid donde vivía, hasta la Ciudad Universitaria, junto a la carretera de La Coruña, donde asistía a las clases de Periodismo.
Ese itinerario madrileño lo recuerdo con un cariño especial. Arrancaba en el pueblo de Vallecas, o Vallecas Villa, como lo conocían los obreros comunistas de la Talbot y de otras empresas del cinturón rojo de la capital. Subía hasta la Avenida de Palomeras, Alto del Arenal, Portazgo -donde está situado el campo del Rayo Vallecano y entonces la primera estación de la línea 1 del metropolitano- y comenzaba un pronunciado descenso por la avenida de la Albufera hasta el Puente de Vallecas. Un pequeño repecho por la avenida de la Ciudad de Barcelona hasta la Estación de Atocha. Entonces se iniciaba lo bueno: Paseo del Prado, a la derecha el Jardín Botánico, el Museo del Prado, Plaza de Neptuno -de feliz recuerdo para los atléticos-, la Bolsa, el Cuartel de Marina y el edificio de Correos a la derecha; Carrera de San Jerónimo, futuro Museo Thyssen y el Banco de España, a la izquierda, para desembocar en la Plaza de la Cibeles, verdadero corazón de Madrid.
El itinerario proseguía por la calle de Alcalá (Banco Central, Círculo de Bellas Artes) y la Gran Vía, con un ascenso pronunciado hasta la Plaza del Callao, donde se iniciaba otra bajada con semáforos bien programados hasta la Plaza de España. De allí a la calle Princesa, barrio de Argüelles, hasta el Arco de la Moncloa, con el Ministerio del Aire a la izquierda, y camino hacia el antiguo Museo de América donde comenzaba la Ciudad Universitaria. Aquella que fue testigo de la lucha cuerpo a cuerpo en plena guerra civil hasta la toma final de Madrid. Y al finalizar las clases, vuelta atrás. La emoción me embriagaba a diario al pisar y recorrer esas calles y avenidas repletas de historia. Para un joven de provincias, en una ciudad tan cosmopolita, ese recorrido estaba acompañado por sensaciones muy diversas. Desde sentirte parte del devenir cotidiano de cuatro millones de personas, hasta gozar con pasión del asfalto, las fachadas, los comercios y ese sol luminoso del frío y seco invierno madrileño.
Ese afán aventurero de los dieciocho años quedaba colmado con la valentía por afrontar cada día los recorridos por el centro de Madrid, de un joven llegado del Sur y sin poderse despegar de ese otro sur, el que se encuentra desde ese eje no tan imaginario que es la M-30, desde Moratalaz hasta el Vicente Calderón, en los albores de los años 80. Esa turbación juvenil, sólo alterada por dos encontronazos con peatones en mitad de los atascos (nunca con taxistas, autobuseros o conductores con mal genio), sin embargo, quedó frustrada por el robo del velocípedo amarillo. Fue en una nublada mañana de febrero y los ladrones sabían lo que hacían, porque reventaron los dos candados con los que yo aprisionaba la bici en una valla de la Facultad. Quien ha perdido así una bicicleta conoce de cerca la tristeza y la impotencia que se siente.
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Publicado en La Opinión de Murcia (23/10/1998)
Jul 13, 2013 | Al cabo de la calle, Articulos
A menudo sucede que en la vida tenemos que enfrentarnos al papel de víctimas en infinidad de situaciones. Encontramos siempre más fácil ubicarnos en el lugar de los que sufren que en el de los responsables de causar males a los demás. Por ejemplo, en nuestro lugar de trabajo siempre hallamos la manera de culpabilizar a los jefes de nuestras incapacidades o carencias, que adoptar una postura activa a la hora de resolver problemas y dificultades. Una oficina, sin ir más lejos, es el escenario donde tienen lugar las actuaciones de unos y otros. Los primeros, ellos, se encargan de amargarnos la existencia a los segundos, nosotros, a la hora de repartir los turnos de vacaciones, los ritmos de trabajo, los horarios, los temas a abordar… Lo que sucede tiene explicaciones difusas, pero una vez aplicada cierta racionalidad y observación, y eliminada la subjetividad inherente al ser humano, nos damos cuenta de que víctimas y verdugos somos al final iguales.
Es cierto que los niveles de responsabilidad son distintos, pero a fin de cuentas todos estamos atrapados por los mismos lazos que nos impiden mirar adelante en las ocupaciones. Durante mucho tiempo uno adopta la postura de situarse en la retaguardia de los problemas. Parece más fácil culpar a los otros de nuestros problemas, incapacidades, carencias, debilidades y falta de gallardía o valentía, a la hora de coger el toro por los cuernos y salir de este laberinto que nos atenaza. Lo que ocurre es que es más sencillo echar balones fuera que situarse debajo de los cuatro palos e intentar parar hasta los penaltis de Mendieta. Pasa como en la sanidad pública, en la que mantenemos la distancia con el médico especialista, al que conferimos un papel de brujo sanador omnipotente, y renunciamos a conocer nuestros derechos y obligaciones.
También acontece algo similar en la política. La dejamos en mano de los profesionales de la cosa pública y nos quedamos agazapados hasta que nos convoquen cada cuatro años a votar. El engranaje sigue así porque con nuestra actitud pasiva aportamos la grasa adecuada para que las tuercas no chirríen o se detenga el sistema. Con lo fácil que es arrojar aun poco de chinarro con el fin de que la máquina necesite de la intervención de un mecánico para analizar qué es lo que sucede.
Tengo un amigo que se ha pasado años culpando a sus jefes de todos los problemas que tenía. Su ritmo de trabajo era infernal y no tenía tiempo para desarrollar sus aficiones, atender a sus amigos y crear una familia en condiciones, como Dios manda. Tardó mucho tiempo en darse cuenta de que sus jefes tenían los mismos problemas que él, y que en definitiva eran víctimas de sus propias acciones. Hasta que no llegó ese momento no descubrió que sus dardos tenían un objetivo equivocado. Desde entonces comprendió mejor que cada persona desempeña un papel asignado en esta máquina del mundo, y se dedicó a colocar un espejo frente a los que hasta entonces eran sus enemigos. A éstos les costó entender lo que realmente sucedía pero contribuyó a que se pusieran de su parte. Comprendió entonces aquél dicho latino de que si no puedes vencer a tu enemigo, alíate con él para vencer a los que realmente son tus adversarios.
Se trata, en definitiva, de tener el empuje, la tenacidad, la fuerza y el vigor necesarios para tirar hacia delante. En nuestra pasividad está nuestra debilidad. En tener el objetivo desenfocado están los principales errores que cometemos a lo largo de la vida. Mientras tanto, derrochamos energía como el agua al lavarnos los dientes y se va por desagües sin encontrar un camino adecuado. Cuesta descubrir a tiempo dónde se encuentra el objetivo, pero una vez descubierto el esfuerzo no es tan grande. Se trata de concentrar las fuerzas en lo que es realmente importante. Una vez hallado, la vida se ve con otros ojos y, aunque no se alcancen las metas deseadas, el esfuerzo no ha sido en balde. Se lo aseguro, incauto lector.
Ene 27, 2013 | Articulos, Gente del 64
Jorge Abner Drexler Prada (Montevideo, 21 de septiembre de 1964) llegó a España de la mano de Joaquín Sabina en 1995. Diez años después me cautivó con su canción Todo se transforma y cuando descubrí que era de la generación del 64 no dudé en que tenía que formar parte de este proyecto que ahora empieza a tomar cuerpo. Azares del destino llevaron a que cerrara su gira Mundo Abisal en Murcia (España) y esta circunstancia permitió que tuviera lugar nuestro encuentro, en una sala anexa al Teatro Circo. Muy afectado por la muerte de Roque Bergareche con quien le unía muchos lazos de amistad -al igual que con su hermano Jacobo– en esta primera entrevista de la Gente del 64 nos cuenta su recuerdos de infancia, sus inicios en el mundo de la música, cómo Twitter le ha permitido volver a la poesía y lo que ha supuesto la paternidad en su vida. Los del 64 formamos parte de una generación intermedia. No somos de la generación hippy, la que protagonizó la transición española, la que nos ha gobernado en la mayor parte de nuestra vida -y aún hoy lo hace- y la nueva, la tecnológica. Quizá estamos a medio camino. Las imágenes son de Jerôme Van Passel. (más…)
Ene 9, 2013 | Gente del 64
Los Reyes Magos son verdaderamente magos. Han dejado en casa un tocadiscos renovado con las aplicaciones y recursos del momento. Pero han dado en la diana de los que crecimos apilando discos de vinilo en los que depositábamos algunos de los mejores momentos de nuestra infancia, adolescencia y juventud. (más…)
Nov 10, 2012 | Articulos
Sí, mi querido amigo, mi querida amiga. Es la movilización de la gente la que consigue que las cosas cambien. Así ha sucedido a lo largo de la historia, especialmente en los dos últimos siglos,y así va a ocurrir en los próximos días en el asunto de los desahucios. Muchos pensaban hace meses que era cosa de unos locos la oposición a los desalojos de quienes un día fueron clientes preferentes de las cajas de ahorro y de los bancos, en esa locura colectiva que ha sido la burbuja inmobiliaria de los primeros diez años de este siglo. Se les miraba, en el mejor de los casos, con una sonrisa a medias, pensando que, en fin, eran unos utópicos. (más…)
Oct 22, 2012 | Articulos
Ni uno del 64. Sí, compañeros de generación, no he encontrado ningún cabeza de lista de las elecciones de ayer en Euskadi y Galicia que sea de nuestra generación. Los ganadores son todos mayores que nosotros. Iñigo Urkullu (PNV) y Núñez Feijoo (PP), los dos vencedores, nacieron el año 1961, por lo que superan los 50. Otros ganadores como Laura Mintegi (EH Bildu), que vino al mundo en 1955, y Xosé Manuel Beirás (AGE), que es el más veterano a sus 76 años, también están muy lejanos a nuestra generación. (más…)
Ago 31, 2012 | Articulos
El cierre de la televisión autonómica 7 Región de Murcia (7 RM) es la crónica de un fracaso anunciado (para el Gobierno es el cambio en el modelo de gestión de la televisión, pero que se lo digan a sus trabajadores). Fracaso… porque nació muerta. En un contexto en el que el modelo de televisión generalista estaba en crisis, en plena eclosión de los canales de la Televisión Digital Terrestre y con unas audiencias cada vez más exigentes y diseminadas, la apuesta por una televisión como la murciana tuvo un gran responsable: Zapatero.
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Ago 8, 2012 | Viajes
Aunque han pasado ya varios días desde que regresamos a nuestra tierra, el recuerdo de las últimas jornadas del Camino de Santiago y las experiencias vividas nos llevan a pensar ya en el próximo año, momento en el que si nada lo impide, volveremos a retomar este viaje iniciático repleto de sensaciones, sinsabores y, por supuesto, satisfacciones. Atrás han quedado los kilómetros por tierras riojanas y la llegada a las de Castilla y León. El compartir los repechos, el sol y el polvo de los caminos, con decenas de peregrinos de diferentes nacionalidades, confesiones y procedencias vitales. De respirar el mismo aire de los albergues, de entender el sentido del dolor de unas piernas castigadas por las ampollas o por unas articulaciones endurecidas y rígidas. (más…)
Jul 24, 2012 | Viajes
Ya lo decían las guías que esta iba a ser una etapa dura. Que la salida de Logroño era agradable por el Parque de San Miguel era cierto. Restos del botellón de la pasada noche, en un trayecto sólo salpicado de algunos jubilados y sus perros que no perdonaban una mañana de domingo placentera. El embalse de La Grajera, un regalo más en la mañana amanecida… pero todo iba a ser un espejismo en el recorrido hasta Navarrete, primera parada obligatoria para reponer fuerzas porque la jornada ya se estaba poniendo interesante. Una muestra de artesanía en la plaza de la Iglesia de la Asunción, a punto de abrir al público, nos despedía para iniciar el último tramo de esta etapa. (más…)
Jul 23, 2012 | Viajes
La vida nos depara continuas sorpresas. En realidad, la vida es una sucesión de hechos sorprendentes que, cuanto más imprevisibles parecen, más se ajustan a un camino que parecía trazado de antemano. En ese recorrido aparecen personajes curiosos, como César Borgia, el segundo hijo natural del que luego fuera investido Papa Alejandro VI, el papa español, cuya familia procedía del Reino de Valencia. Pues resulta que murió joven, tras la experiencia de sus nombramientos y ejerciente de los cargos de obispo, arzobispo y, por supuesto cardenal, en la Batalla de Viana, población navarra que despide esta tierra camino de Torres del Río a Logroño. A los pies de la portada renacentista de la soberbia iglesia gótica de Santa María aparece la lápida donde está enterrado el joven Borgia. (más…)
Jul 20, 2012 | Viajes
Si ayer era Montoro el que no tenía nada que ver con San Veremundo, espero que a partir de la etapa de hoy, el ministro José Manuel Soria, ese que quieren tanto los mineros y, especialmente sus mujeres, no aprenda del ritmo que los coreanos están imponiendo en el Camino de Santiago. Hace ya casi treinta años que los tigres asiáticos, los países emergentes del sudeste de ese continente, asustaron al resto de economías capitalistas por su potencial en la industria y en el comercio. Hong Kong, Taiwan, Corea del Sur y Singapur eran el referente obligado y, para muchos defensores del capitalismo en Occidente, el espejo en el que mirarse para que los obreros industriales de Europa y América del Norte renunciaran a sus conquistas sociales en favor del aumento de la productividad. Productividad que no es otra cosa que producir mucho, bueno, bonito y barato para el capitalista. (más…)
Jul 19, 2012 | Viajes
Cuentan que Veremundo de Irache llevaba alimentos a los peregrinos que pernoctaban en el hospital del Monasterio de Irache, pero como los donativos estaban regulados, lo hacía a escondidas, ocultándolos bajo su hábito de monje benedictino. Cuando era descubierto por otros frailes, la comida que le era arrebatada se transformaba en flores o leña. ¡Qué emoción! ¿En qué se van a convertir los euros que nos arrebata día sí, día también, nuestro amado Cristóbal Montoro? Pues en simple pago de intereses y deuda de nuestros amadísimos bancos a sus hermanos alemanes, aquellos que les prestaron en pleno boom y locura inmobiliarias. (más…)
Jul 18, 2012 | Viajes
En el Camino, como en la vida, cada uno es cada uno. Hay quien pasa desapercibido, y por el contrario, hay otros que van dejando huella de su recorrido allá por donde circulan. O al menos lo pretenden. Son los que hablan en voz alta, dejando claro que están donde están. Como el que te toca en la fila de atrás del cine y le está contando al de al lado todo lo que va a suceder, para mayor gloria tuya y de tus vecinos. O el que te da su opinión, en la barra de un bar, de la camarera que te está sirviendo un café mañanero y tú te preguntas por dentro que por qué coño te tiene que tocar a ti ese pesao, que a ti ni te va ni te viene lo que opine de la chica, y si le ha mirado bien o mal, o le ha cobrado mucho. (más…)
Jul 16, 2012 | Viajes
La segunda novela de Unni Lindell, El ángel oscuro, en la bandeja del asiento de un tren. La mochila de Reme… Coronel Tapioca. Una tendiditis de rodilla ya olvidada. Nuevas ilusiones. Un año de madurez… personal y de quien va conmigo. El recuerdo de Kadó, el perro mestizo que forma parte de mi vida desde hace tres meses. Camino de Pamplona un año después mientras Ángel lo hace de campamento a Cantabria. Envuelto en una política de recortes sin precedentes en nuestro país por una derecha que sigue los dictados de los mercados y del FMI, con una izquierda confundida y unos ciudadanos desbordados por el presente. Agitamos en un cóctel… y de todo ello nace el presente. (más…)
Jul 11, 2012 | Articulos
El panorama no puede ser más desolador. Las medidas anunciadas hoy por Mariano Rajoy son la continuidad de un camino de no retorno. Todo vale. La mentira, la hipocresía, la manipulación… Y lo más lamentable es que, como dice Antoni Gutiérrez-Rubí, sin debate no hay alternativa. Y es verdad. Frente a una derecha descarnada, brazo ejecutor de los poderes financieros, con aliados potentes como los poderes mediáticos, hay una izquierda dividida… y lo que es peor, difusa. No porque no mantenga principios ideológicos. Es que una parte de ella carece de credibilidad ante la opinión pública. Por mucho que Rubalcaba se empeña en explicar con pedagogía una posición política, lo tenemos muy difícil. (más…)